domingo, abril 11, 2010

Tengo que Admitir

Pensando en ti, como siempre estoy, dime para qué te lloro cada madrugada
Pensando en ti, busco inspiración para enamorarte y tu recuerdo se me escapa
En un acorde que he robado viven las palabras que buscan tus besos
en un lugar aquivocado ¿por qué estás tan lejos corzón travieso?

Pensando en ti, como siempre estoy, cuando me enamoro siempe pierdo la partida
Pensando en ti, en mi habotación, que huele a tabaco, a perdedor y a despedida.
Te escribo para que te acuerdes que un día tus ojos me decían te quiero,
pero la soledad me envuelve vestido de frío, niebla de febrero.

Quiza tenga suerte y pueda llamar tu atención,
No se cuando escucharás esta canción, si sera tarde para los dos,
Asi es el juego del amor siempre se pierde la ocasión,
Yo la perdí pensando en ti.

Pensando en tí, no quiero mentir
En mi cuerpo ya no hay sitio para más heridas.
Pensando en tí, tengo que admitir
Tú tienes la culpa de lo que ha sido mi vida
Si en un momento del pasado quizá nos cruzamos y no supe verte
O es que no estaba preparado, no quiero quejarme de mi mala suerte

Pensando en tí, vuelvo a respirar, me entego a mil cosas y mi alma se sostiene
Pensando en tí, debo confesar que sigo adorando cada cosa que tú tienes
me muero cuando me suspiras que sólo soy alguien cuando tú me miras
En este frío de febreo quisiera gritar que yo te ví primero.

Quizá tenga suerte y pueda llamar tu atención
No sé cuando escucharás esta canción si será tarde para los dos,
Así es el juego del amor, siempre se pierde la razón
Yo ya la perdí pensando en ti.

Sans Titre 1

Me pregunto de los días de ayer, de un tiempo pueril,
de un joven corazón, de tanta palabra que hoy, y a toda
hora solo termina en dolor. Aguda amiga, esta es la breve historia,
de un cuento de juegos y de mi sombras perdidas.

Eres el maldito festín, un plato de almibar, son tus ojos;
dulce de miel, tus caricias. Un banquete de entrada
que invita a beber, por tu embriagante sabor, y tus
bahos de amor. Eres el festín, de un letal veneno.

En dislocada pasión, hize de ti un recuerdo del hoy,
no hay pajaro que quiera comer de las migagas que soy.
Atado de sabores, olores, y besos. Te vas...por fin.
Hoy te canto en saeta sin ritmo, con alelíes, y sin más.

Este es un ensayo de mi Adios, un proyecto de odiarte,
en silencio, desde lo más fondo del abismo. No hay vuelta
que no haya dañado el rumbo de un fugaz viajero, la ruta
es incierta, y el camino de Thanatos devora, mata, corroe.

Este es un cuento de muchos, de pocos, y de todos, Es el final
de la carrera incierta, de un vacío abdominal, de la incertidumbre
de los tristes recuerdo que me deja tu nombre, y del pesar que tuve:
quiero olvidar conocerte, y un día despertar y saber que ya no eres tú.