Puedo agradecer al azar que ya son unos cuantos «Valentines» en los cuales he podido gozar de la compañía de una persona a la que en ese momento le profeso mi amor. Este San Valentín en particular no será igual, sin embargo no me deprimo. Tengo gratos recuerdos que atesoro aún cuando esas relaciones hayan llegado a su final. Recuerdo una en particular con un joven muchacho que sin haber asumido su sexualidad frente a su grupo inmediato de conocidos, decidió tener conmigo su primer amorío. Fui el causante de robar su primer beso, y fui su primer «Valentín». Recuerdo que compartimos una noche que no tuvo nada de especial. Pedimos comida china a domicilio de una franquicia de restaurantes peruanos; le regalé un peluche que había sido mío en la niñez y él me regaló un queso maduro. Comimos mientras vimos una película y aburridos nos quedamos dormidos el uno con el otro, abrazados. Un San Valentín que recuerdo con pueril animo.
jueves, febrero 14, 2013
viernes, febrero 08, 2013
Alianzas y negocios
Había decidido proponer matrimonio. Ya lo tenía pensado hace mucho pero no podía hacerlo sin la indumentaria reglamentaria. Decidí que dos alianzas de oro rojo serían las adecuadas. Ahorré por 5 meses y compré el par. Seis semanas después mi relación terminó de la
noche a la mañana. Vendí las alianzas a un joyero local; del precio original al precio de la reventa gané 20 dólares. Espero que la pareja que estrene las Alianzas tenga mejor suerte que la mía.
noche a la mañana. Vendí las alianzas a un joyero local; del precio original al precio de la reventa gané 20 dólares. Espero que la pareja que estrene las Alianzas tenga mejor suerte que la mía.
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