En un afán interminable, de dejar entretener a mi mente con cuanto pasaje se le ocurre desviar, he decidido, respetar mi opción natural, y escribir todo cuanto me venga en gana; de aquellas locuras que no pueden llevar mas que mis recuerdos y ciertas creaciones que perfilan por mi psiquis. Estas no pueden tener otro nombre sino, el de: Postales de la mente. Porque no son más que eso. Son daguerrotipos mentales que me recuerdan eventos, y que me relatan cada vez la misma brillante historia.
Con el comienzo de este blog, me he compremetido en abrir mi mente, sí, esa marana de tormentos, y tribulaciones. Y en cuanto a mi respecta, solo me concierne a mi, y a todos ustedes; aquellos que desperdician su tiempo leyendo la incansable verborrea incandescente que tengo para expresar el mas simple deseo.
Esta no es una justificación, sin embargo, tomenla como se deba, y sepan leer entre líneas, porque nada se dice sin que tras monemas se oculte una verdad mas escalofriante. Talvez la justificación válida, sea la lejanía del haber querido, es decir, este primer postal, que me indulgo en compartir con ustedes es obra desde el bello Utrecht, ciudad mágica y avasallante, que por un mes ha abierto sus calles y canales a la mente, sí, a mi loca mente.
1 comentario:
Y??? pues estoy esperando alguna postal mental tuya... haber si la poneis rápido
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