Con glosa aturdida, y con recuerdos pendientes, he decidido, crear solo con la mente, otra ilusión de tí. Esta me acompana y me susurra al oído, de esas cosas que solo tú me sabes decir. Esta me levanta, todos los días a diferentes horas, para jugar con tu delicado sabor, y me acuesta de noche cuando el juego para tí, ha terminado. He creado de nuevo, otro ser imaginario, he creado de nuevo una imagen de tí.
Quiero seguir creando, pero la distancia a deshora es un enemigo fatal. El saber de tu querer es un aliento certero, y es seguro el carino que de mi expreso. Somos el resultado de todo lo que hemos sufrido, y juntos hemos descubierto un mundo ajeno. Un mundo al que nadie más tiene el derecho de entrar, un mundo del que todos desconocen, un mundo solamente nuestro.
Ese mundo no se agota ni se corrompe, ese mundo subsistió por su cuenta cuando los dos lo dimos por vencido, ese mundo creció y nos encápsulo en su faz, y somos los creadores de ese motor infinito.
Tu creaste mil ríos con mi nombre, y yo confeccione atardeceres con tu perfíl. Yo vestí la noche con tus besos y tu dibujaste el día con un suspiro que olvidé. Nos dimos un mundo hecho a nuestra medida, nos dimos de nuevo una segunda oportunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario