“No amo las letras, no me dicen nada,
amo la vida vida que cual nada
se erige hermosa en luz que es también nada,
hermosa por ser luz y por ser nada.”
Francisco Pino ( Antisalmos )
El texto nadaísta corrompe le escritura misma. Mata y desgrana la composición. Dejando de sí de lado lo tradicional. La corriente en sí vive, pero sus grandes exponentes son los clásicos a remitirse: El innombrable de Beckett, por ejemplo resume y alarga todo en cuanto a la nada se puede escribir.
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