lunes, marzo 04, 2013

Infidelidad



El ser humano está compuesto de dos elementos.  Depende de la perspectiva, el nombre que estos elementos reciban. Para los creyentes  hay cuerpo y alma, para los filósofos hay cuerpo y razón, para los psicólogos hay el inconsciente y el sujeto, et al.

En resumidas cuentas, hay la carne material y tangible que compone el cuerpo físico y por otro lado este elemento intangible que nos hace "diferente" a los animales.

¿Cuándo se entiende que hay infidelidad? ¿Cuál elemento es el que detona la infidelidad? ¿Cuerpo o mente?

En Derecho Penal, se hace una alusión parecida que me servirá de ejemplo. Cuando existe un crimen las autoridades siempre separan al autor material -quien perpetra de manera física el crimen- y el autor intelectual -quien idea el crimen y no participa físicamente del cometimiento-.

Los dos autores son culpables: el físico y el intelectual; de nuevo encontramos los elementos del ser humano, el cuerpo y la mente. Plus ultra, Hollywood trató de perpetrar un escenario interesante con la película Minority Report, donde se sancionaba al autor intelectual antes del cometimiento del delito. Entenderemos pues que el delito nace en la mente y sin esta creación previa imaginaria no hay delito físico.

Siendo así, me pregunto: ¿qúe configura una infidelidad? ¿La mente al permitir pensarlo o el acto exclusivamente físico?

Basados en el Discurso del Método de Descartes claramente vemos que si «pienso luego existo», nos brinda una noción que permite entender que la mente es el precursor a las acciones. Por lo tanto, el accionar físico es solamente una reflejo motriz de lo que ya se planeó con antelación.

Volcado a la historia que planeo compartir con ustedes, pasa lo siguiente:

A mediados de enero del año 2013 mi relación amorosa de casi tres años terminó. Por confesiones de parte sé de primera mano que a mediados de diciembre del año pasado mi pareja ya se escribía con otra persona que poco tiempo después se convirtió en su nueva relación.

A diciembre la persona ya hablaba en un término más allá de lo amistoso y el tono siempre fue coqueto. ¿La predisposición a ese diálogo es una infidelidad en mente? ¿Cuándo no quieres ser infiel cortas ese comportamiento de raíz o le das rienda suelta?

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